Ha concluido el año 2011 y ya tenemos a los leoneses del año. Queda menos de un año para que se acabe el mundo según los Mayas, suceso que ocurrirá el 21 de diciembre de 2012, pero no dejen de pagar sus hipotecas porque los mayas se referían a una transición espiritual hacia una nueva civilización y no un Apocalipsis. Esperemos que en esta nueva forma de encarar una nueva civilización no formen parte personas como el leonés y la leonesa del año.
Por unanimidad la Fundación Paramensis, fundación sin ánimo de lucro como el instituto NOOS, ha elegido como leonés del año a Don Francisco Javier Fernández Al
varez, más conocido como Paquito Raquetas, alcalde de León hasta Junio de 2011, con estudios elementales y empleado como auxiliar administrativo en Caja España. Aprovecha su función de político como Vicepresidente de Caja España para prejubilarse "como un trabajador más" y se lleva unos 600.000 euros entre el montante líquido y las cuotas a la Seguridad Social con ayuda de políticos y disimulo de sindicatos. No contento con el gran golpe relega al número dos de las listas provisionales al Congreso de los Diputados por la provincia de León para colocarse él mismo. Presiones de su partido le hacen recular y mentir diciendo que renunciará a su futuro sueldo de Diputado nacional, y un enfrentamiento final le hace retirarse de la pelea por las listas y abandonar por la puerta de atrás pero con el
riñón bien cubierto. Mientras tanto miles de personas en paro en la ciudad de León sobreviven con ayudas de 400 euros, Caja España les envía cartas para que abonen su hipotecas, les cobran intereses hasta por domiciliar recibos, despiden trabajadores, no reparan los cajeros automáticos, y otros miles de personas se arrepienten de cada minuto que dedicaron a estudiar al ver este tipo de conductas.
También por unanimidad la Fundación ha elegido como leonesa del año a Doña Isabel Carrasco Lorenzo, presidenta de la Diputación de León y pluriempleada con hasta doce cargos, por supuesto todos ellos remunerados y algunos dependientes de la misma Diputación leonesa por lo cual no debería tener una remuneración aparte. Durante este duro año de recortes ha congelado el sueldo a los funcionarios de la Diputación leonesa pero no su propio sueldo el cual ha incrementado en unos 9000 euros anuales al igual que el de trabajadores de su confianza, ha conseguido créditos especiales a muy bajo interés de Caja España mientras que numerosos trabajadores de la provincia y empresarios tienen limitado el crédito, también ha aliviado su penosa situación económica cobrando kilometraje de reuniones de Caja España y endosado a la Diputación a pesar de realizarlo en el coche oficial. En total cobra del erario público más de 26 millones de las antiguas pesetas por año. Pero Isabel también se acuerda de los suyos y regala forfaits en la estación de San Isidro a familiares y amigos y ayuda a pagar la cena de Navidad de los empleados de la Diputación con el dinero de todos los leoneses mientras que muchas pedanías no tienen los servicios mínimos que se requiere que por ley tenga un municipio.
Esperemos que los mayas acierten y sea el fin de un ciclo y una civilización donde se deje de malversar con el dinero de los contribuyentes los cuales muchos lo están pasando realmente mal mientras que otros se llenan los bolsillos puede que legalmente pero no moralmente.
Por unanimidad la Fundación Paramensis, fundación sin ánimo de lucro como el instituto NOOS, ha elegido como leonés del año a Don Francisco Javier Fernández Al
varez, más conocido como Paquito Raquetas, alcalde de León hasta Junio de 2011, con estudios elementales y empleado como auxiliar administrativo en Caja España. Aprovecha su función de político como Vicepresidente de Caja España para prejubilarse "como un trabajador más" y se lleva unos 600.000 euros entre el montante líquido y las cuotas a la Seguridad Social con ayuda de políticos y disimulo de sindicatos. No contento con el gran golpe relega al número dos de las listas provisionales al Congreso de los Diputados por la provincia de León para colocarse él mismo. Presiones de su partido le hacen recular y mentir diciendo que renunciará a su futuro sueldo de Diputado nacional, y un enfrentamiento final le hace retirarse de la pelea por las listas y abandonar por la puerta de atrás pero con el
riñón bien cubierto. Mientras tanto miles de personas en paro en la ciudad de León sobreviven con ayudas de 400 euros, Caja España les envía cartas para que abonen su hipotecas, les cobran intereses hasta por domiciliar recibos, despiden trabajadores, no reparan los cajeros automáticos, y otros miles de personas se arrepienten de cada minuto que dedicaron a estudiar al ver este tipo de conductas.También por unanimidad la Fundación ha elegido como leonesa del año a Doña Isabel Carrasco Lorenzo, presidenta de la Diputación de León y pluriempleada con hasta doce cargos, por supuesto todos ellos remunerados y algunos dependientes de la misma Diputación leonesa por lo cual no debería tener una remuneración aparte. Durante este duro año de recortes ha congelado el sueldo a los funcionarios de la Diputación leonesa pero no su propio sueldo el cual ha incrementado en unos 9000 euros anuales al igual que el de trabajadores de su confianza, ha conseguido créditos especiales a muy bajo interés de Caja España mientras que numerosos trabajadores de la provincia y empresarios tienen limitado el crédito, también ha aliviado su penosa situación económica cobrando kilometraje de reuniones de Caja España y endosado a la Diputación a pesar de realizarlo en el coche oficial. En total cobra del erario público más de 26 millones de las antiguas pesetas por año. Pero Isabel también se acuerda de los suyos y regala forfaits en la estación de San Isidro a familiares y amigos y ayuda a pagar la cena de Navidad de los empleados de la Diputación con el dinero de todos los leoneses mientras que muchas pedanías no tienen los servicios mínimos que se requiere que por ley tenga un municipio.
Esperemos que los mayas acierten y sea el fin de un ciclo y una civilización donde se deje de malversar con el dinero de los contribuyentes los cuales muchos lo están pasando realmente mal mientras que otros se llenan los bolsillos puede que legalmente pero no moralmente.





